[a_mata/banners_barra120x600.html]
articulos_ban.jpg (6832 bytes)
SIGNOS Y DECANATOS (Continuación)
Por Arturo Mata*

Los Decanatos de Libra

La serie de Libra es Luna/Sin, Saturno/Ninurtu y Júpiter/Marduk. En Virgo hemos obtenido un montón de partes y hemos llegado a la plena consciencia de que nosotros también somos partes (es muy distinto limitarse a ser una parte, que saber que se es una parte). Vistas las partes surgen dos ideas compararlas, que es tanto medir y pesar, y reunirlas. Al medir, pesar y comparar (La balanza del Signo), elevamos la simple práctica de Virgo a nivel de conocimiento, podremos llegar a conclusiones sobre la materia solo con su estudio. Al intentar reunir las partes, sean las de objetos, conceptos o simplemente los individuos que forman las sociedades nos encontramos con un nivel de unión superior al de Cáncer. Entra aquí el concepto de sociedad, no ya como familia, clan, tribu o nación, basadas en la sangre, el idioma y el territorio, empezamos con las abstracciones. La integración se hará mediante la Luna, todavía queda un resto de inconsciencia en la primera etapa, de no ser así habría empezado con Venus/Ishtar, y además la unión aquí no se realiza solo de individuo a individuo (unión de base reproductiva que se da en Cáncer), pueden intervenir grupos y masas preexistentes. Ahora seguirá un proceso de organización análogo al de Leo, pero más rápido y sobre todo no dependiente de la voluntad de un individuo dominante, aquí no es necesario ya cambiar de Signo para realizarlo. Saturno crea la cobertura institucional protegerá al grupo, que esta vez tiene un carácter voluntario. Podemos pues mantenernos al margen, o bien el grupo puede marginarnos, pero sin que esto suponga necesariamente una especie de condena a muerte. Se están estableciendo acuerdos y asumiendo responsabilidades (no se trata ahora necesariamente de imponer). Júpiter realiza ahora funciones similares a las que tenía en Leo, pero ya no es necesario que cree rituales, sino que organice los mismos para un amplio colectivo, ya no encarna la ley una persona, ahora la ley es la Ley. También debe establecer las normas. La Luna/Sin primaria en su forma de Hécate es la Diosa de la Justicia, por regir la memoria, clama venganza y la obtiene. Las cosas cambian, la justicia que aparece aquí es más fría, no es una simple venganza; hay que comparar y sopesar lo sucedido según unos criterios aceptados. Surge la mediación , la Negociación, los límites a la venganza (ajustar la pena a la ofensa y a las circunstancias). Se crea un marco para el pacto libre y el contrato. Las nuevas circunstancias dan vías de expansión al individuo y a la sociedad (Decanato final de Júpiter), pero la expansión en el individuo tendrá unas consecuencias mucho mayores. Al descubrir el Tú, y aceptar plenamente al Otro, se tiene que redefinir a sí mismo. Esta redefinición tendrá también su manifestación fisiológica, de niño se pasa a adulto, de cría se pasa a reproductor. En Escorpión todo debe volver a empezar. Al igual que en Virgo la secuencia de Decanatos de Libra no tiene paralelo en el Zodiaco. Esto sucede exactamente en la zona correspondiente a los 0ºd, la del Tú. Sí observamos que aparecen todos los dioses Planetarios del septenario clásico, excepto Marte/Nergal representante del Yo y de la agresividad. Es obvio que si hubiese aparecido Marte en Libra o en Virgo, la falta de objetividad haría imposibles los acuerdos y el análisis por que se habría implicado el propio sujeto.

Los Decanatos de Escorpión

Se repite la secuencia de Aries (Marte/Nergal, Sol/Shamash, Venus/Ishtar), pero la situación ha cambiado mucho. Desde aquí a Piscis hay que repetir todo el proceso que se hizo entre Aries y Leo, pero a una escala superior y más compleja. Lo que antes era inconsciente, instintivo, automático es ahora consciente, cada avance es evidente y los adultos no nos cuidan ni nos ayudan para lograrlo. Si empezamos por Marte es obvio que debe haber nuevamente corporeidad. Hay en efecto una transformación corporal en la adolescencia, pero mientras en especies muy inferiores esta transformación se realiza en fase de crisálida nosotros nos la tenemos que tragar bien despiertos. En la crisálida hay una disolución que correspondería a una fase Piscis. Aquí se produce esa fase y al hablar de los Términos Zodiacales lo explicaré, de momento tendrá que aceptar mi palabra. Pasada la violenta etapa inicial de revoltijo biológico, el Sol nos da una cierta consciencia de lo que estamos sufriendo y exige que nos replanteemos nuestra personalidad. Lo que en Aries se solucionaba como una consciencia básicamente motora, aquí requiere que el individuo se aclare emocionalmente y pronto intelectualmente. Lo que en Aries no podía llamarse plenamente egoísmo, ya que ni se planteaba la existencia de los otros, en Escorpio sí lo es porque nuestros deseos incluyen al Otro y nos damos cuenta. Pese a la opinión de los padres el sujeto que hay ahora es biológica y psicológicamente distinto al niño, que podemos considerar muerto en función del simbolismo del Signo. Si no hemos matado al niño durante esta fase, peor para él, pues ahora ocupa un cuerpo con unas necesidades que no son las suyas y al que se la van a exigir unas responsabilidades que no puede cumplir. Con el pleno desarrollo de la sexualidad nos encontraremos con la aparición de la forma más intensa, transformadora y conflictiva de placer, y como no podía ser menos ahí tenemos a Venus/Ishtar, Diosa del Placer y de la Fertilidad para aclararnos adonde debemos dirigirnos y buscar la solución de los nuevos problemas.

Los Decanatos de Sagitario

Para mayor sorpresa y deleite de grandes y chicos el filosófico e idealista Sagitario repite la serie de Decanatos del sensorial y pragmático Tauro: Mercurio/Nebo, Luna/Sin y Saturno/Ninurtu. Recupérese y siga leyendo. Sagitario es un Signo conocido por su afición a la bebida, la comida y la alegría de vivir, pero estas condiciones son muy distintas de las equivalentes de Tauro y perfectamente asumibles por su regencia jupiterina. Sagitario corre riesgos, a Tauro no le gustan ni de lejos. Veamos primero como plantear el desarrollo desde Escorpio y luego intentemos ver si es posible encontrar ese factor común entre Sagitario y Tauro, mucho más difícil de asumir que entre Aries y Escorpio. Desde el Decanato Venus de Escorpio se sigue que tiene que haber comunicación (al menos esos nos pasó el hemiciclo anterior), ciertamente es así, pero el nivel cambia mucho, lo que se comunica ahora son grandes conceptos, la sacudida de Escorpio nos obliga a pensar sobre lo que somos, la experiencia de Venus en Escorpio es demasiado profunda. En Escorpio apareció el ¿quién soy? y por si solos aparecen ahora las demás grandes preguntas: ¿de donde vengo? ¿adonde voy? Los valores se han trastocado, debemos desarrollar unos nuevos y aunque no hablé de la muerte en Escorpio, también hemos llegado a la consciencia de ella, y eso también da que pensar: la filosofía y la religión han aparecido como entidades propias. Y también todas las demás teorías, necesitamos concepciones del mundo, esquemas en los que movernos, para protegernos. Tras el juego mental, de las dudas del Decanato de Mercurio empezamos a tomarnos en serio el asunto, nuestra sensibilidad (el Decanato lunar de Sagitario) necesita expandirse, crecer y al mismo tiempo volver a protegerse. Esta expansión la dan las ideas, las filosofías, las religiones (llama la atención que la necesidad religiosa aparece con más frecuencia en mujeres que en hombres). Asumida esta necesidad nos queda construir una sólida coraza conceptual y de valores que de sentido al bla-bla de Mercurio y proteja a la Luna. El establecimiento definitivo de las teorías se dará con Saturno como regente del tercer Decanato. En campos más concretos podemos jugar con Sagitario como significador del extranjero. Aparece la consciencia de que hay otras comunidades, que hablan (Mercurio) de manera distinta, son de raza(Luna) distinta y se organizan (Saturno) de manera distinta. El choque consiste no solo en aceptar que hay que relacionarse con otros, sino que estos otros pueden ser algo totalmente alejado, extraño y por ello quizá temible (Saturno/Luna) o interesante (Mercurio/Luna).

La repetición de la serie de Tauro requiere una mención especial. No se suele concebir un Tauro filósofo, pese a su obvio natural rumiante y contemplativo. La relación existente entre los dos Signos es la de la experiencia del mundo real, especialmente de la vida en todas sus formas y de la necesidad de solucionar nuestros problemas de subsistencia de Tauro, y que de ello nacen necesariamente las teorías. En nuestra era las teorías parecen haber adquirido cierta autonomía, pero las únicas que valen son aquellas que nacen de la experiencia vital directa, lo demás son metateorías. Igualmente nuestra concepción del mundo surgida en Sagitario puede afectar nuestra economía o capacidad de disfrute en Tauro. La Economía se basa ante todo en esperanzas, no cuenta tanto lo que hay ahora como lo que esperamos que suceda a la hora de ahorrar, invertir, gastar o sembrar; su supuesta objetividad es un canelo en el que creen más los políticos, los pequeños inversores y los votantes que los economistas y grandes inversores. Una de las pocas cosas que espanta más la inversión que los impuestos altos es una política fiscal imprevisible, nuevamente la relación estabilidad económica/estabilidad legal. Como indicamos en Géminis el desarrollo intelectual y por lo tanto de lo legal, filosófico y religioso solo es posible cuando alcanzamos unos mínimos de subsistencia y excedentes. Un ejemplo histórico interesante es el Egipto Antiguo, sociedad esencialmente Tauro, que puede considerarse una de las sociedades más religiosas jamás conocidas. Finalmente destacar la profunda relación que debe haber entre teoría y práctica.

Los Decanatos de Capricornio

Capricornio repite la serie de Géminis: Júpiter/Marduk, Marte/Nergal y Sol/Shamash. Adelantaba en Géminis la relación entre los dos Signos. A primera vista la mayor parte de los Astrólogos no encontraría una relación directa, pero el lenguaje cotidiano la encuentra continuamente. Capricornio rige a los políticos y la mayor parte de los que no trabajan en política ve relación entre político y ladrón, política y medios de comunicación, política y comercio, política y mentira, política y falta de principios, política y cambio de chaqueta, las dos caras de los políticos... es decir, entre Capricornio y las facetas más chorizas e inmaduras de Géminis. Desde un punto de vista menos crudo pero más profundo no se suele pensar en que la estructuración Capricorniana de una sociedad o grupo al establecer sus formas de gobierno o desgobierno, está íntimamente relacionada con las capacidades de comunicación. Igualmente el sistema de costumbres y tradiciones de Cáncer, que sostiene buena parte del esquema de poder requiere como indicamos en su momento el desarrollo del lenguaje. Una transmisión eficaz de información hacia arriba y de órdenes hacia abajo es la esencia misma de la eficacia de las jerarquías. En los problemas de organización y decisión se usan constantemente dos teorías matemáticas muy geminianas: la Teoría de la Información y la Teoría de Juegos. El Decanato inicial es sorprendente para muchos por los criterios actuales de Júpiter. Me remito a las ideas de Sinesio Rodenas sobre la Expansión post-Saturnina y la Depresión post-Jupiteriana. Mi interpretación primera y manifiestamente mejorable es que tras una estabilización y formalización de las ideas en el Decanato Saturno con que termina Sagitario, es posible una expansión del individuo y de la sociedad en el plano estrictamente material. Y esta parece ser la función principal de Capricornio. La aparición posterior de Marte/Nergal, indica que tras esta expansión es posible actuar con agresividad, conquistar, realizar. Capricornio es el signo de exaltación de Marte, que aquí adquiere estabilidad, constancia, disciplina y enfría sus impulsos primarios para poder aplicar su agresividad con cabeza y no a cabezazos. Las legiones romanas o los tercios españoles, ambos imbatidos durante largos periodos, son posibles solo gracias a la creación de grandes estructuras de mando dotadas de enormes recursos materiales y humanos, es decir provenientes de una expansión material indicada por el Decanato de Júpiter en Tierra. Finalmente esta actividad material, y la lógica asunción de responsabilidades del individuo al encontrarse abandonado en la intemperie del día a día material (no en vano todo el signo está bajo el control de Saturno), formará una nueva consciencia través de su papel social simbolizada por el Decanato final del Sol y, aunque por una vía necesariamente dura, habrá conseguido su independencia y por ella la madurez. También el grupo social formará una nueva unidad al institucionalizarse y jerarquizarse.

Los Decanatos de Acuario

Repetimos aquí la serie de Cáncer: Venus/Ishtar, Mercurio/Nebo y Luna/Sin. Aparece aquí la relación de amistad. Al tener un nuevo papel como ser social, el individuo establece relaciones que no tienen vinculación necesaria con su origen familiar o local. Las preferencias, la ayuda mutua, las ideas comunes, el desarrollo libre, o simplemente la diversión y la expansión personal (polaridad con Leo, el Ocio) toman el relevo de la disciplina Capricorniana. Así se establece el contacto (Venus), de ahí la comunicación y la proximidad (Mercurio) y finalmente nace un tipo de comunidad o colectivo (Luna) nuevo no basado en las necesidades reproductivas o económicas, y que no renuncia a la recién conquistada independencia individual de Capricornio. No voy a insistir en esto ni a desarrollarlo adecuadamente porque no es lo que más me interesa en esta obra. Si quiero recalcar que Acuario y Cáncer tienen una estrecha relación con el mundo de los símbolos. Empezaremos por algo obvio, la Astrología es Acuario, ya que Acuario es el Cielo, especialmente el Cielo Estrellado. La materia prima del Astrólogo es el Símbolo leído en los Cielos, no el simple número y la materia (simbolizados estos por la dominante Saturnina de Acuario). Sigamos tirando del hilo: el Símbolo es un concepto subconsciente, por lo tanto Canceriano y Terrestre (Cáncer representa el hogar - Planeta Madre -, pero también el simple Suelo contrapuesto al Cielo. He aquí que de dos maneras distintas la serie Venus/Mercurio/Luna nos lleva al manejo del Símbolo. Se desarrolla este en Cáncer al poner a Mercurio entre la feminidad de Luna y la de Venus. En Cáncer es todavía inconsciente, inmaduro y adaptado al terreno y a la cultura local. En Acuario se repite, pero esta vez no sentimos los Símbolos en nuestro interior, los vemos en los astros. Y los astros son iguales para todos. El Sol siempre sale por el este, las estrellas brillan de noche y Marte es un puntillo rojo que se mueve de manera extraña por mucho que varíe nuestro lugar de observación. Acuario coge el Símbolo Canceriano y a través de la elaboración intelectual propia de los Signos de Aire convierte lo local en universal, lo planetario en espacial. La interacción continua de ambas tendencias lleva a la construcción de lo que muchos llaman la Tradición Unánime, la continua repetición bajo distintas formas de los mitos religiosos, y en psicología a la aparición de los mismos Símbolos bajo multitud de formas en los sueños de los humanos de cualquier parte del mundo (Inconsciente Colectivo). La manía de muchos pueblos neolíticos carentes de escritura, de dedicarse a tallar los sólidos platónicos en piedra, anotar las fases de la Luna en colmillos de mamut construir observatorios con megalitos de toneladas, indica la fascinación que durante este periodo evolutivo de desarrollo canceriano ejerce el Cielo. Si no tenemos en cuenta la relación Cáncer/Acuario en esta fase de desarrollo esas actividades son insensatas, pero gracias a ellas aparecen las civilizaciones de manera brusca al establecer el contacto con los Genios, regidos unos por el Decano de Mercurio en Cáncer y otros por el Decanato de Mercurio en Capricornio. También destacaré que si Acuario tiene que ver con el Cielo, que es el único lugar más alto que las montañas de Capricornio, y representa por ello una ascensión más allá de la materia, también tiene que ver con los ríos y cualquier otra forma de canalizar energía, fluidos o gases. A través de Acuario tomamos el camino para separarnos de este planeta alcanzando la unidad indiferenciada del vacío espacial, y volvemos a la Tierra Primaria alcanzando la unidad indiferenciada del Océano representado por Piscis.

Los Decanatos de Piscis

Piscis repite la serie de Leo: Saturno/Ninurtu, Júpiter/Marduk y Marte/Nergal. No debería sorprendernos demasiado ya que en Leo están exaltado Júpiter y Neptuno y se dan actividades tan fantasiosas como el teatro. La Luna final de Acuario necesita como paso siguiente el orden, la protección y la concreción de Saturno, pero este es un Saturno un tanto disuelto, está en un Signo de Agua y por lo tanto no cumplirá su función de la manera normal (obsérvese la tendencia depresiva de Piscis). En Piscis ya tenemos desarrollada plenamente la individualidad (independencia de Capricornio) y desde Acuario el individuo solo puede trascender esa individualidad (progresión hacia el útero) o disolverla patológicamente (regresión hacia el útero). La fase uterina de Piscis es inevitable, el que se produzca una "progresión" o una "regresión" dependerá en gran medida del desarrollo sexual en la fase Escorpio. Meditando sobre las escasas prohibiciones sexuales de los egipcios, he llegado a la conclusión de que consideraban peligroso para el Maat, y por lo tanto para la Estabilidad que tanto valoraban, las prácticas que podían implicar retorno hacia el útero materno o huida, temor o rechazo del mismo: homosexualidad masculina e incesto madre/hijo. En cambio las que iban en el sentido de desarrollar consciencia y experiencia de un útero distinto del maternal estaban permitidas: lesbianismo, incesto padre/hija y todas las prácticas heterosexuales. El monoteísta faraón loco Akenatón, el "hijo del dios único" que arruinó su país, infringió ambas prohibiciones. Decíamos que Saturno, la soledad, está un poco fuera de tiesto en el agua. ¿Cómo se puede estar solo en el mundo de los sentimientos? ¿Como establecer barreras en el campo de las emociones? Podemos emplear la represión (Piscis puede ser mucho más represivo que Capricornio), pero también podemos aislarnos del exterior para proteger nuestra individualidad y crecer hacia el interior. En las sociedades esta tendencia se refleja en un incremento de las actividades místicas, religiosas y ocultistas, en una expansión hacia el exterior por los océanos (características ambas de la España Conquistadora), y en un futuro ya visible puede tener que ver con la expansión de nuestra especie por el espacio. Vemos que hablando de Saturno hemos llegado a la expansión Jupiterina del segundo decanato. Tras la expansión debe venir una concreción en una individualidad (Marte). Que la individualidad que aquí nace vuelva a ser simplemente personal o suprapersonal al encontrar el sujeto su ego impersonal en el contacto con el Todo, es un problema de evolución individual y oportunidad material. En cualquier caso hemos llegado a una definición del individuo y a un nuevo nivel de consciencia, lo que nos enlaza con el simbolismo solar de Leo. Recordemos que la soledad y el aislamiento son un punto importante a la hora de definir nuestra personalidad, ya que nos obligan a desarrollar un concepto de nosotros mismos ajeno a las referencias externas. También recordar que ciertas actividades creativas (Leo) solo se desarrollan adecuadamente en aislamiento. De hecho si no está bien resuelta la dialéctica Acuario/Leo, Piscis tiende a despreciar y aniquilar la individualidad. Acabar algo y llevarlo a sus últimas consecuencias, y más si es un ciclo vital, requiere en algún momento una gran cantidad de energía final y valor, y ambos los da el Decanato de Marte que cierra el ciclo. En un terreno práctico o simplemente anecdótico podemos encontrar en las órdenes religiosas y monásticas, la tendencia a la represión y el aislamiento de Saturno, a la alegría interior o exterior (los mejores vinos y cervezas de Europa se lo deben todo al segundo Decanato jupiterino de Piscis, tan manifiesto en la figura del fraile golfo y borrachín). Y la tremenda agresividad que demuestran las organizaciones, sectas y grupos religiosos piscianos con su militancia e incluso violencia nos dan la clave de la acción de Marte en el tercer Decanato. También nos falta estudiar una última forma de agresividad, después de la de Aries (conquista y agresión frontal), Géminis (competencia y agresión verbal), Leo (primacía grupal y conquista erótica), Escorpio (destrucción, asesinato y agresión sexual), y Capricornio (colectiva, institucional, de dominación social) y esta es la pura y simple traición, que corresponde a Marte en Piscis.

<< Primera parte

space_r.gif (807 bytes)
Regreso >
*Para contactar a Arturo Mata. visite Arquetypo, su página de internet o al email webmaster@arquetypo.com

relacionados.gif (2695 bytes)
Banner





Tirada Gratis de Tarot
Tirada de Runas Vikingas

Tarot
Tarot Gratis
Horoscopo Semanal
Horoscopo Diario
Horoscopo Hoy
Runas Gratis
Horoscopo Gratis
Tirada de Tarot
Tarot Gratis
Horoscopo Chino

Caracteristicas de los signos

 

Como seducir a ellos y ellas

 

Compatibilidad entre signos
Tu signo:
La otra persona:
Curso Grátis de Astrología China
Lista completa de artículos
Horóscopo Semanal
Calcula tu ascendente
Estudios Astrológicos
Tienda de Libros
 space_r.gif (807 bytes)